Rev. Nefrol. Dial. Traspl.2026, 46(2):188-197
Artículo de revisión
Ejercicio intradialítico y sobrevida
Efectos del Ejercicio Intradialítico en la Sobrevida de Pacientes Hemodializados: Revisión Sistemática
Effects of Intradialytic Exercise on the Survival of Hemodialysis Patients: Systematic Review
Martha Jocelyne Piñón Ruiz 1, Orlando Martín Ramírez Hernández 2, María Raquel Huerta Franco 1, Victoriano Pérez Vázquez 1, Katya Vargas-Ortiz 1
1) Departamento de Ciencias Médicas, División de Ciencias de Salud, Universidad de Guanajuato
2) Escuela Nacional de
Estudios Superiores Unidad León, Universidad Nacional Autónoma de México
Katya Vargas-Ortiz
Orcid: 0000-0003-3779-5575
Mail: k.vargasortizugto.mx
Fecha entregado: 13 de abril de 2026
Fecha corregido:
22 de mayo de 2026
Fecha aceptado: 17 de julio de 2026
ABSTRACT
Objective: To identify and analyze the existing evidence on the effects of
intradialytic exercise on the survival of patients undergoing hemodialysis. Materials
and Methods: A systematic search was conducted in international databases
(MEDLINE/PubMed, PEDro, Cochrane, SciELO,
Scopus, Google Scholar, and Web of Science). Randomized controlled trials
published from 2014 onwards that involved patients ≥18 years of age on
maintenance hemodialysis (HD) who received intradialytic exercise for ≥4 weeks
and reported mortality or survival were included. Methodological quality was assessed
using the PEDro scale. Results: Of 127 initial
records, 5 studies with a total of 1536 participants were included.
Methodological quality was moderate (PEDro scores
5–7/10). Interventions included aerobic and/or muscle resistance exercise,
performed 2–3 times per week for 30–60 minutes. Intradialytic exercise was safe
and showed favorable changes in functional capacity, cardiovascular parameters,
body composition, and quality of life. Only one study demonstrated a
significant reduction in mortality risk (HR=0.17; p=0.02), while the others found
no difference in survival. Conclusions: Intradialytic exercise is a
safe, feasible, and clinically beneficial intervention for hemodialysis
patients. However, evidence regarding its direct impact on survival remains
limited. Higher-quality, multicenter clinical trials with longer follow-up
periods are needed to evaluate mortality as the primary outcome and to
standardize exercise dose and intensity.
Keywords: exercise; survival; mortality; hemodialysis; body composition;
physical capacity.
RESUMEN
Objetivo: identificar y analizar la evidencia existente sobre los efectos del ejercicio intradialítico en la supervivencia de pacientes sometidos a
hemodiálisis. Materiales y Métodos: Se realizó una búsqueda sistemática en bases de datos internacionales (MEDLINE/PubMed, PEDro, Cochrane, Scielo, Scopus, Google Scholar y Web of Science). Se
incluyeron ensayos clínicos aleatorizados publicados a partir de 2014, en
pacientes ≥18 años en hemodiálisis (HD) de mantenimiento, que intervinieran con
ejercicio intradiálisis durante ≥4 semanas y
reportaran mortalidad o supervivencia. La calidad metodológica se evaluó
mediante la escala PEDro. Resultados: De 127 registros iniciales, se incluyeron 5 estudios
con un total de 1536 participantes. La calidad metodológica fue moderada
(puntajes PEDro 5–7/10). Las intervenciones
incluyeron ejercicio aeróbico y/o de resistencia muscular, realizado 2–3 veces
por semana, durante 30–60 min. El ejercicio intradiálisis fue seguro y mostró cambios favorables en capacidad funcional, parámetros
cardiovasculares, composición corporal y calidad de vida. Solo un estudio
evidenció una reducción significativa en el riesgo de mortalidad (HR=0.17;
p=0.02), mientras que los demás no encontraron diferencias en supervivencia. Conclusiones: El ejercicio intradiálisis es una intervención segura, factible y
clínicamente beneficiosa para pacientes en HD. Sin embargo, la evidencia sobre
su impacto directo en la supervivencia aún es limitada. Se requieren ensayos
clínicos multicéntricos, de mayor calidad y
seguimiento prolongado, que evalúen la mortalidad como desenlace primario y
estandaricen la dosis e intensidad del ejercicio.
Palabras
clave: ejercicio; supervivencia; mortalidad;
hemodiálisis; composición corporal; capacidad física.
INTRODUCCIÓN
Con los avances en la tecnología médica,
la esperanza de vida ha aumentado de manera significativa. Este fenómeno, junto
con el envejecimiento poblacional, ha aumentado la prevalencia de enfermedades
crónicas, incluida la enfermedad renal crónica (ERC). La ERC se asocia a
distintas complicaciones como las alteraciones en la función de las células
inmunitarias que favorecen un estado inflamatorio crónico, además de la microalbuminuria, la anemia, el estrés oxidativo e hiperfosfatemia (1,2). Estos factores
contribuyen a un riesgo elevado de enfermedad cardiovascular (ECV), la cual
constituye la principal causa de morbilidad y mortalidad en pacientes con ERC (3,4).
La HD de mantenimiento representa el
tratamiento esencial para los pacientes con ERC en etapa terminal (5). No
obstante, la HD se asocia con pérdida de masa y fuerza muscular en hasta el 43%
de los pacientes (6,7),
además de reducción de la actividad física progresiva, de hasta el 3.4% mensual (8).
En consecuencia, muchos pacientes se vuelven inactivos, lo que incrementa hasta
en un 62% el riesgo de mortalidad en comparación con aquellos que se mantienen
físicamente activos (9,10).
Tanto el bajo acondicionamiento físico, como los niveles reducidos de actividad
física se han vinculado con mayor riesgo de muerte, identificándose como
predictores relevantes de progresión de la enfermedad y de supervivencia (11,12,13,14,15).
Se estima que la mitad de los pacientes fallece dentro de los primeros tres
años al iniciar de la HD y, cerca del 50% de estas muertes son de origen
cardiovascular (16).
Ante este panorama, el ejercicio físico ha
cobrado interés como herramienta terapéutica en pacientes con ERC sometidos a
HD (17).
La práctica regular de ejercicio moderado se asocia con mejoras en la función
inmune y efectos antiinflamatorios, caracterizados por una disminución de
citoquinas proinflamatorias y un aumento de
citoquinas antiinflamatorias, lo que contribuye a reducir el riesgo de ECV (18,19).
En particular, el ejercicio realizado durante la HD ha demostrado beneficios
importantes sobre la oxigenación, la capacidad aeróbica, la capacidad
funcional, el acondicionamiento físico, la eficacia de la diálisis, la
reducción de la rigidez arterial, y la adherencia (20,21,22),
así como en la supervivencia de los pacientes con ERC (23,24).
A pesar de que el ejercicio intradiálisis ha mostrado consistentemente sus beneficios,
la evidencia respecto a su impacto sobre la supervivencia sigue siendo limitada
y heterogénea. La identificación y síntesis de la información disponible en
este campo es fundamental, dado que la supervivencia constituye un desenlace
clínico de alta relevancia para esta población. En este contexto, el objetivo
de la presente revisión es identificar y analizar la evidencia existente sobre
los efectos del ejercicio intradialítico en la
supervivencia de pacientes sometidos a hemodiálisis.
MATERIALES
Y MÉTODOS
Criterios para considerar estudios en esta
revisión: Se identificaron ensayos clínicos aleatorizados y estudios cuasiexperimentales que midieron el efecto de los programas
de ejercicio intradialítico (aeróbico, de resistencia
muscular o ambos) sobre la supervivencia medida objetivamente en comparación
con un grupo de control sin ejercicio en adultos (18 años o más) en HD de
mantenimiento. Se incluyeron estudios en los que la intervención consistió en
sesiones de ejercicio dos o más veces por semana durante al menos 30 min de
duración por sesión y durante 4 semanas o más. Los criterios de exclusión
fueron la publicación antes del año 2014, inclusión de individuos menores de 18
años, sin intervención de ejercicio intradialítico y
sin resultados en la supervivencia preespecificados.
Extracción
de Datos
Los resultados de la búsqueda electrónica
fueron revisados por dos autores basándose en el título y el resumen. Los
artículos considerados potencialmente relevantes fueron recuperados para su revisión
de texto completo e inspeccionados para evitar múltiples sesgos de publicación.
En casos de sospecha de duplicación, se omitió el artículo duplicado.
Se utilizó un formulario de extracción de
datos para capturar información relevante de los estudios incluidos. Se registró́
la siguiente información: nombre de los autores, año de publicación, país, duración
del seguimiento, tamaño de la muestra, edad media de los participantes, distribución
de sexo, tipo, frecuencia y duración del ejercicio y adherencia. La variable de
exposición fue ejercicio intradiálisis y el resultado
de interés fue mortalidad por todas las causas.
Evaluación
de la Calidad Metodológica
Los artículos incluidos en esta revisión
se evaluaron mediante la escala PEDro para evaluar su
calidad metodológica. La escala PEDro permite
determinar la validez externa (criterio 1), la validez interna (criterios 2-9)
y la información estadística para la interpretación de los resultados
(criterios 10 y 11), siendo un instrumento útil y específico para evaluar la
calidad de los ensayos clínicos. Según la puntuación obtenida, los estudios
fueron clasificados como de baja calidad (puntuación inferior a 4), moderada
(puntuación de 4-5), buena (puntuación de 6-8) o excelente (puntuación de
9-10), excluyéndose el criterio 1 de la puntuación final (25).
RESULTADOS
Resultados
de la Búsqueda
La búsqueda electrónica recuperó 127 registros. Después de eliminar
31 artículos duplicados, se examinaron 96 títulos y resúmenes, excluyendo 77 más debido a que no hubo
intervención con ejercicio intradiálisis, a que el
estudio no se realizó en población en HD, o no se midió la supervivencia. De
los 19 artículos de texto completo examinados, solo 5 cumplieron con los
criterios de elegibilidad y fueron incluidos (Fig.
1).
Figura 1: Diagrama
de Flujo del Proceso de Selección de los Estudios
Evaluación
de la Calidad Metodológica
La puntuación media de la escala PEDro de los artículos incluidos en esta revisión es de
5-6, lo que se considera una calidad metodológica media moderada (Tabla
1).
Tabla
1: Puntuación
de la Escala de PEDro de los Estudios Incluidos
Estudio
|
1a
|
2b
|
3c
|
4d
|
5e
|
6f
|
7g
|
8h
|
9i
|
10j
|
11k
|
Total
|
Rouchon et al. (2017)
|
Si
|
No
|
No
|
Si
|
No
|
No
|
No
|
No
|
No
|
Si
|
Si
|
3
|
Kirsten et al. (2023)
|
Si
|
Si
|
No
|
Si
|
No
|
No
|
Si
|
Si
|
Si
|
Si
|
Si
|
7
|
Greenwood et al. (2021)
|
Si
|
Si
|
Si
|
Si
|
No
|
No
|
Si
|
No
|
Si
|
Si
|
Si
|
7
|
Tabibi et al. (2023)
|
Si
|
Si
|
No
|
Si
|
No
|
No
|
Si
|
No
|
No
|
Si
|
Si
|
5
|
Graham-Brown et al. (2021)
|
Si
|
Si
|
Si
|
Si
|
No
|
No
|
Si
|
No
|
Si
|
Si
|
Si
|
7
|
a Criterios de elegibilidad; b Asignación aleatoria; c Asignación
oculta; d Similitud basal; e Cegamiento del sujeto; f Cegamiento del terapeuta; g Cegamiento del evaluador; h Seguimiento >85%; i Análisis por intención de tratar; j Comparación estadística entre grupos; k Medidas puntuales y de
variabilidad. El ítem 1 no se
utiliza en la puntuación del método. Rango: 0-10.
Características
de los Estudios
Los 5 estudios incluidos en esta revisión
fueron ensayos clínicos, 4 fueron ensayos controlados aleatorizados (10,26,27,28) y
el otro fue un ensayo clínico controlado no aleatorizado (29).
Cuatro estudios fueron de Europa (Francia,
Alemania, Reino Unido) (26,27,28,29), y
1 de Asia (10) y se publicaron del 2017 al 2023. El número de participantes osciló entre 74
pacientes (10) y 917 pacientes (28),
y la edad promedio oscilo de 55.5 años (27) a 66 años (29).
En los estudios incluidos la duración
media del seguimiento osciló entre 6 meses (28) y 24 meses (29). Se
evaluaron diversos resultados clínicos, funcionales y de calidad de vida. La
supervivencia fue evaluada en 2 estudios (28,29) y 3 estudios reportaron
la mortalidad (10,26,27).Tres
estudios reportaron parámetros clínicos y bioquímicos, incluyendo tratamientos
antihipertensivos, hemoglobina, perfil lipídico, y marcadores como albúmina, prealbúmina, calcio sérico, fósforo sérico, hormona
paratiroidea (PTH) y vitamina D (10,27,29). En tres estudios
evaluaron el acondicionamiento físico y/o capacidad funcional mediante el test Timed Up and Go (TUG), y la fuerza
de agarre manual (28),
la prueba de caminata de 6 minutos (10,28), el VO2max, STS60 (sit to stand test) y la velocidad de la marcha en 10 m (26). Un
estudio evaluó el nivel de actividad física semanal por medio del cuestionario
Internacional de Actividad Física y, el Índice de Estado de Actividad Duke y Tinetti (26).
Tres estudios evaluaron la calidad de vida mediante el SF36 (28),
el KDQOL-SF1.3 (26) o el EuroQol-5D-5L y SF-12 (27). Un estudio midió
parámetros cardíacos y de rendimiento físico, incluyendo masa ventricular
izquierda por resonancia magnética, volúmenes y fracción de eyección
ventricular, rigidez aórtica mediante velocidad de onda de pulso, fibrosis
miocárdica por mapas, ritmo cardíaco con ectopías y
arritmias, y la capacidad funcional mediante el test de marcha incremental, y
la prueba Endurance Shuttle Walk, así como la actividad física mediante
acelerómetros, y biomarcadores cardíacos (troponina I y NT-proBNP) (27).
Características
de los Participantes
Los estudios incluidos presentaron una
amplia variabilidad en el tamaño muestral, con muestras
que oscilaron entre 74 y 917 pacientes. En cuanto a la edad, la mayoría de los
participantes correspondió a adultos mayores, con promedios que variaron de 55
a 67 años. Respecto al sexo, todos los estudios mostraron predominio masculino.
El tiempo en tratamiento con hemodiálisis osciló entre 1.2 y 4.1 años. Las
comorbilidades más frecuentes fueron la hipertensión arterial y la diabetes
mellitus. El índice de comorbilidad de Charlson (CCI), reportado en tres de los estudios, mostró valores medios entre 5 y 7
puntos. Las causas principales de la ERC fueron la diabetes mellitus, la
hipertensión arterial y la glomerulonefritis (Tabla
2).
Tabla
2: Características
de los Participantes de los Estudios
Estudio
|
Tamaño muestral (n)
|
Edad (años)
|
Sexo hombres
(%)
|
Tiempo en HD (años)
|
Comorbilidades principales (%)
|
ICC
|
Rouchon et al. 1
|
80
(40 I / 40 C)
|
66.8±10.6 I /67.65±13.4 C
|
62.5
|
NR
|
HTA (82–85), DM (30), cardiopatía isquémica (7.5–17.5)
|
5.2–5.23
|
Kirsten et al. 2
|
917
(446 I / 471 C)
|
rango de 18-64 (186 I / 192 C)
rango de 65-84 (239 I / 247 C)
≥ 85 (21 I / 32 C)
|
61.1
|
3.8-4.1
|
HTA, DM, IC (22.5–34.8)
|
5-7
|
Greenwood et al. 3
|
335
(175 I / 160 C)
|
60.5 ± 15.0 I/ 59.8±14.1 C
|
62.4
|
NR
|
HTA (78), DM (39), Enfermedad Coronaria (33), musculoesqueléticas (13)
|
NR
|
Tabibi et al. 4
|
74
(37 I / 37 C)
|
62 ± 13 I/ 65±11 C
|
59.5
|
2.16-2.41
|
DM (43–54), HTA
|
6-7
|
Graham et al. 5
|
130
(65 I / 65 C)
|
55.5±15.5 I /58.9±14.9 C
|
61.5
|
1.2-1.3
|
HTA (42–44), DM (21–28)
|
NR
|
I: intervención; C: control; HD: hemodiálisis; HTA: hipertensión arterial; DM:
diabetes mellitus; IC: insuficiencia
cardíaca; CCI: índice de
comorbilidad de Charlson; NR: no reportado.
Características
del Ejercicio Intradiálisis
Las intervenciones combinaron entrenamiento
aeróbico mediante cicloergómetro y/o ejercicios de
resistencia muscular. La duración de las sesiones varió entre 30 y 60 min,
realizadas entre 2-3 veces por semana. El control de la intensidad se realizó
mediante escalas de esfuerzo percibido o porcentaje de reserva de VO₂. La
mayoría de los programas fueron supervisados por personal especializado y la
adherencia fue variable en los estudios, desde un 28% hasta un 88.1% (Tabla
3).
Tabla
3: Características
del Ejercicio Intradiálisis
Tipo
|
Frecuencia
|
Duración
|
Intensidad
|
Tiempo
(min)
|
Adherencia
(%)
|
Supervisión
|
|
Rouchon et al.1
|
Aeróbico mediante cicloergómetro
|
2 veces/
semana
|
24 meses
|
Pedaleo de 40-80 rpm sin resistencia
|
30
|
NR
|
Sin supervisión
|
Kirsten et al. 2
|
Combinado (aeróbico + resistencia muscular)
|
3 veces/
semana
|
3 meses
|
2 series de 1 min a una intensidad de
12-13 en la escala de Borg de esfuerzo percibido
|
60
|
88.1 (44.5± 22.7 sesiones completadas)
|
Fisioterapeutas
|
Greenwood et al. 3
|
Combinado (aeróbico + resistencia
muscular)
|
Ejercicio aeróbico 3 veces/
semana
Resistencia muscular 2 veces/
semana
|
6 meses
|
Establecida según el gasto energético
objetivo (kcal/semana), hasta alcanzar una intensidad del 55–70% de la
reserva del VO₂.
|
Progresión de 21 a 40
|
47 (RIC 28–77) de las sesiones
prescritas, pero solo el 18% siguió exactamente el tipo, intensidad y
duración planificados.
|
Personal de la unidad de HD
|
Tabibi et al. 4
|
Combinado (aeróbico + resistencia
muscular)
|
3 veces/
semana
|
6 meses
|
La velocidad e intensidad del ejercicio
fueron controladas por el ritmo musical.
|
Progresión 30 a 60
|
81±6 durante el periodo de intervención.
|
Fisiólogo del ejercicio
|
Graham et al. 5
|
Combinado (aeróbico + resistencia
muscular)
|
3 veces/sem
|
6 meses
|
Usaron un rango de 12 a 14 en la escala
de Borg, con resistencia progresiva del pedaleo.
|
30
|
Primer mes: 76.7
Sexto mes: 61.4
Promedio 71.7
|
Personal de la unidad de HD
|
NR: no reportado.
Ejercicio Intradiálisis y Resultados Secundarios de los
Estudios
Respecto a la capacidad funcional, Kirsten et al. (28) observaron mejoras
significativas en la prueba sit-to-stand de 60
segundos (STS60). También se encontraron mejoras en el Timed Up and Go y en la caminata de 6 minutos, sin cambios
en la fuerza de prensión manual. Tabibi et al. (10) reportaron incrementos significativos en la distancia recorrida en la prueba de
caminata de 6 minutos.
En cuanto a resultados bioquímicos y
nutricionales; Tabibi et al. (10) evidenciaron mejoras a 6 meses de ejercicio intradiálisis,
con incrementos en albúmina sérica, hemoglobina, hematocrito y calcio sérico,
junto con disminuciones en fósforo. En relación con los parámetros
cardiovasculares y metabólicos. Rouchon et al. (29) reportaron una reducción significativa en el número de tratamientos
antihipertensivos después de 24 meses de intervención, junto con disminuciones
en triglicéridos y colesterol total en el grupo de ejercicio, mientras que en
el grupo control los valores permanecieron estables. De manera similar, a 6
meses de entrenamiento intradiálisis, Graham et al. (27) demostraron una reducción significativa en la masa del ventrículo izquierdo y
en la relación masa/volumen del ventrículo izquierdo, además de un aumento en
la fracción de eyección.
Ejercicio Intradiálisis y Mortalidad
En el estudio de Tabibi et al. (10) se mostró un efecto importante sobre la supervivencia. En el seguimiento, 12 meses después de
finalizar la intervención, murieron 2 pacientes (6%) del grupo de intervención
por ECV (n=1) y causa desconocida (n=1) y 9 pacientes (27%) del grupo control,
con causas relacionadas a ECV (n=3), enfermedad cerebrovascular (n=2),
infección (n=1), otras causas (n=2) y causa no especificada (n=1). La
supervivencia acumulada fue significativamente menor en el grupo control (log-rank=6.5; p=0.01). En el análisis de regresión de Cox univariable, el grupo de intervención presentó una
reducción significativa del riesgo de mortalidad (HR=0.17; IC 95 %, 0.4–0.8;
p=0.02), lo que sugiere un efecto protector del ejercicio intradiálisis sobre la supervivencia a mediano plazo.
Ejercicio Intradiálisis y Hospitalización Cardiovascular
En la investigación de Kirsten et al. (28) el grupo de intervención tuvo una tendencia a menor riesgo de hospitalización y
eventos clínicos graves, presentando un promedio menor de hospitalizaciones
(1.1 ± 1.5 vs. 1.3 ± 1.6, p=0.024) y menor tiempo total de estancia
hospitalaria (10.8 ± 18,9 días vs. 12.8 ± 20.9 días, p=0.036). Las causas más
frecuentes de hospitalización fueron complicaciones por stents coronarios, ateroesclerosis y cardiopatía isquémica crónica. Esto contrastó con
los resultados del grupo intervención de Greenwood et. al., (26) debido a que tuvieron un 45% más riesgo de hospitalización (IRR=1.45 (IC 95%
0.98-2.15)), aunque estos resultados no fueron estadísticamente significativos
(p=0.064).
Por su parte, Rouchon et al. (28) describe la variable hospitalización, pero sin hacer un análisis estadístico
declarando 14 hospitalizaciones en el grupo de atención habitual con respecto a
5 del grupo experimental. De la misma manera Graham et al. (27) muestran una hospitalización por evento cardiovascular para ambos grupos,
sumado a 2 hospitalizaciones por eventos cerebrovasculares para el grupo
experimental y 1 en el control, aunque no se asociaron a la intervención de
ejercicio.
Seguridad
de la Intervención
Todas las investigaciones indican que la
aplicación de ejercicio intradiálisis aeróbico y de
resistencia muscular es seguro para los pacientes de las unidades de HD, y no
se relaciona con eventos adversos en los grupos de intervención. Kirsten et al. (28) registraron 2.8 efectos
adversos en el grupo control y 2.3 efectos adversos en el grupo de
intervención, sin alcanzar significancia estadística. Greenwood et al. (26) establecieron eventos adversos de forma proporcional al ser de 160 en el grupo
control y 175 en el experimental. En el estudio de Graham et al. (27) los eventos adversos se distribuyeron en 37 para el grupo intervención y 14
para el control. Los eventos adversos más comunes fueron calambres,
hipotensión, desplazamiento de la aguja de diálisis, infecciones,
procedimientos médicos y quirúrgicos. En contraste, Tabibi et al. (10) informaron que no ocurrieron efectos adversos graves
durante el período de estudio; únicamente se registraron calambres musculares
leves en un paciente y sangrado leve en la fístula en otro, sin requerir
suspensión del programa de ejercicio.
DISCUSIÓN
Dado el crecimiento mundial de la ERC
(30), su rápida progresión al tratamiento sustitutivo y el elevado riesgo de
mortalidad asociado (31),
resulta fundamental comprender si el ejercicio puede aportar beneficios más
allá de los ya conocidos. Por ello, para esta revisión se incluyeron estudios
que realizaron intervenciones con diferentes programas y modalidades de
ejercicio intradiálisis con el fin de explorar su
impacto a largo plazo en la supervivencia. Aunque el ejercicio durante la
diálisis ha demostrado efectos positivos en la capacidad funcional, los
factores cardiovasculares y la calidad de vida (32,34); su impacto sobre la
mortalidad aún no ha sido claramente establecido, lo que resalta la pertinencia
y necesidad de esta revisión.
Los hallazgos de Tabibi et al. (10) mostraron una reducción significativa en el riesgo de mortalidad y un aumento
de la supervivencia acumulada a 12 meses en el grupo de ejercicio, lo que
sugiere un posible efecto protector del ejercicio intradialítico (35).
Este resultado coincide con la evidencia fisiológica previa que atribuye al
ejercicio la capacidad de mejorar la función endotelial, modular el perfil
inflamatorio y optimizar la eficiencia dialítica (36,37).
Por el contrario, los estudios de Kirsten et al. y Greenwood et al. (26) no encontraron
diferencias estadísticamente significativas en la supervivencia entre grupos,
aunque el primero reportó una tendencia a menor número de hospitalizaciones y
eventos clínicos graves en el grupo de intervención. Algo contrario resultó en
el estudio de Greenwood et al. (26) ya
que observaron una ligera tendencia hacia mayor mortalidad en el grupo de ejercicio intradialítico, pero sin alcanzar significancia
estadística.
La diferencia entre estos resultados puede
deberse a la variabilidad en la adherencia o heterogeneidad de las
intervenciones (la duración del ejercicio, el tipo, intensidad, y frecuencia),
así como en el tiempo de seguimiento (de 6 a 24 meses) o diferencias basales
como la mayor presencia de comorbilidades en el grupo de intervención que
generen mayor riesgo cardiovascular, ya que es importante mencionar que solo en
el estudio Tabibi et al. (10) se
registró un índice de comorbilidad para reportarse entre los participantes de
ambos grupos. Todas estas variaciones dificultan la comparación directa y
podrían influir en los desenlaces de supervivencia.
Es importante mencionar que en el estudio
de Graham et al. (27) el ejercicio combinado logró mejoras cardiovasculares relevantes como la
reducción de la masa ventricular izquierda y el aumento de la fracción de
eyección. La mortalidad solo fue reportada como un número absoluto sin un
análisis estadístico objetivo, lo que impide interpretar su impacto en la
supervivencia. De manera coincidente Rouchon et al. (29) reportaron 3 muertes en el grupo control y 7 muertes en el grupo de
intervención, sin embargo, tampoco se realizó un análisis estadístico formal de
supervivencia, por lo que no se puede determinar si dicha diferencia es
estadísticamente significativa o atribuible a la intervención en alguno de los
2 estudios.
Cabe destacar que la adherencia surgió
como un factor determinante, mostrando una variabilidad importante entre los
estudios que podría influir directamente en los beneficios observados. Los
ensayos con mayor adherencia, como los de Kirsten et
al. (28) (88%) y Tabibi et al. (81%) (10),
reportaron mejoras consistentes en indicadores funcionales y clínicos, lo que
sugiere que una participación regular permite alcanzar dosis efectivas de
ejercicio. En contraste, Greenwood et al. (26) mostraron una adherencia limitada (47%, y solo 18% cumpliendo exactamente la
intensidad y duración), lo que probablemente contribuyó a la ausencia de
beneficios claros como resulta en sus análisis estadísticos. Además, estudios
como el de Graham et al. (27) evidenciaron un descenso progresivo en la adherencia del 76.7% al 61.4% en 6
meses, destacando la necesidad de estrategias que mantengan la participación a
largo plazo.
Asimismo, el tamaño muestral fue variable, lo que puede afectar el poder estadístico para detectar
diferencias en mortalidad, considerando que este desenlace requiere tamaños de
muestras considerables y seguimientos prolongados. De igual forma, algunos
ensayos no realizaron ajuste multivariado ni análisis por intención de tratar,
lo que puede introducir un sesgo en la estimación del efecto del ejercicio.
Desde el punto de vista metodológico, la
calidad de los estudios fue moderada según la escala PEDro (5–7/10), lo cual puede limitar la solidez de las conclusiones. En cuanto al
cegamiento ningún estudio lo tuvo, lo que era de esperarse por la naturaleza
del mismo; sin embargo, en varios no se describió la ocultación de la
asignación, factores que pueden generar un sesgo. Además, la mortalidad en
algunos fue representado como desenlace primario, y otros como secundario, lo
que afecta lo concluyente de los resultados.
A pesar de estas limitaciones, los
resultados convergen en que el ejercicio intradialítico es una intervención segura, factible y potencialmente beneficiosa para esta
población, con efectos positivos demostrados sobre la capacidad funcional, la
composición corporal, los parámetros cardiovasculares y la calidad de vida, los
cuales podrían traducirse en una mayor supervivencia a largo plazo. Se
recomienda implementar programas de ejercicio intradiálisis supervisados y adaptados, que incluyan ejercicio aeróbico y de resistencia
muscular moderada, promoviendo estrategias que mejoren la adherencia para
obtener beneficios clínicos.
No obstante, se requieren ensayos clínicos multicéntricos, con muestras amplias, seguimiento
prolongado y un control mayor de variables de confusión, que evalúen la
mortalidad como desenlace primario. Asimismo, resulta fundamental estandarizar
los protocolos para esclarecer la dosis–respuesta y los mecanismos fisiológicos
mediante los cuales el ejercicio podría mejorar la supervivencia en pacientes hemodializados. En este sentido, la presente revisión puede
constituir un punto de partida para el desarrollo de un protocolo de
intervención intradiálisis estandarizado, con una
frecuencia, intensidad y duración adecuadas, que contribuya a reducir a largo
plazo la hospitalización y la morbimortalidad.
CONCLUSIONES
La evidencia sobre el impacto del
ejercicio intradiálisis en la supervivencia es
limitada. Solo uno de los cinco estudios mostró una reducción significativa de
la mortalidad, mientras que los demás no encontraron diferencias relevantes.
Sin embargo, los estudios con mayor adherencia sugieren un posible efecto
protector, lo que resalta la importancia de programas estructurados y
supervisados. Se necesitan estudios multicéntricos,
de alta calidad metodológica y con seguimiento prolongado para confirmar su
efecto sobre la supervivencia a largo plazo.
CONFLICTOS
DE INTERESES
Los autores declaran no tener ningún
conflicto de interés para la realización de esta revisión sistemática.
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